
Argentina derrotó a España por 86-81, se quedó con el quinto lugar en el Mundial de Básquet de Turquía y cortó una racha de 16 años sin poder derrotar a los europeos.
Similarmente a lo ocurrido en algunos partidos del certamen, Argentina realizó un muy buen trabajo que le permitió despegar ampliamente en el marcador; durante los dos primeros cuartos y medio logró alcanzar una ventaja de 59-34. Sin embargo, un fatídico tercer período hizo que los ibéricos se recuperaran y se colocaran 65-62 de cara a los últimos diez minutos.
En el tramo final la paridad reinó. España supo empatar el juego en 80 a falta de 120 segundos, sin embargo una magistral combinación entre Luis Scola (22 puntos y 11 rebotes) y Carlos Delfino (27 unidades) primero y un soberbio triple de Pablo Prigioni (7 asistencias) redondearon la importante victoria nacional.
No sólo ha de valorarse el quinto puesto obtenido y el haber derrotado al hasta entonces último campeón mundial. Es preciso mencionar que Scola se erigió como el goleador de la competencia y fue incluído en el quinteto ideal del certamen y que Prigioni se convirtió en el líder de asistencias del campeonato.
Una aventura que ha llegado a su fin, pero un equipo que esperemos tenga más páginas gloriosas que escribir.
Luciano Jurnet
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